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viernes, 8 de marzo de 2013

- Evite encender luminarias durante el día. Encender la iluminación únicamente cuando sea necesaria.  Si es que la iluminación debe ser apagada por un lapso menor a 15 minutos, es preferible no apagarla.

- En lugar de bombillas incandescentes utilice focos ahorradores, que tienen vida más larga y gastan menos energía.  En caso de que los focos sean mayores de 50W, no dejarlos prendidos durante la noche.

- En los ambientes que no se estén utilizando, acostúmbrese a apagar las lámparas, excepto aquellas que contribuyen a su seguridad.

- Pinte su casa con colores claros. Los colores oscuros requieren más iluminación.

- Limpie regularmente las bombillas y lámparas para obtener siempre niveles de iluminación adecuados.
Apagar los equipos eléctricos
Establecer como regla que las computadoras, impresoras, ventiladores, calentador/enfriador de agua y hasta las cafeteras, estén apagadas y en lo posible desconectados al término de la jornada laboral.
Limpiar con frecuencia los filtros del aire acondicionado
Establecer en forma permanente un programa de mantenimiento y limpieza al equipo eléctrico, por ejemplo, de lámparas y aires acondicionados.
Apagar los equipos cuando no estén en uso
Las computadoras y otros equipos (fotocopiadoras e impresoras, sistema de iluminación), suelen estar encendidos todo el día y hasta en la noche. Apáguelos al terminar la jornada laboral.
Apagar los monitores de las computadoras
Puede ahorrar mucha energía eléctrica si apaga el monitor; éste utiliza un alto consumo  de electricidad.
Aprovechar la energía solar
Permita que el sol se filtre hacia las oficinas, levantando cortinas y/o persianas.


El uso responsable de la energía eléctrica es clave para disminuir la degradación ambiental derivada del agotamiento de recursos, la polución atmosférica y el efecto invernadero.
Un ejemplo, por cada Kw/hora de energía eléctrica ahorrado, se dejan de emitir entre 800 y 1.000 gramos de dióxido de Carbono desde las usinas que operan quemando gas o carbón o derivados del petróleo, respectivamente. En esta ecuación no están contabilizados otros gases emitidos, que también deterioran el ambiente.
Las prácticas y acciones que se implementan en una casa, institución, oficina o fábrica, para evitar el derroche energético, contribuyen sustantivamente a la preservación del ambiente y tienen el beneficio adicional de ahorrar dinero de la factura de electricidad del usuario.
  • Debemos tener conectados solo los aparatos necesarios.
  • En lo posible comprar baterías y luminarias que se puedan reutilizar.
  • Cambiar los focos incandescentes por focos ahorradores.
  • Utilizar en lo mas posible la energía y la luz de la naturaleza.